Regulación de apuestas deportivas: Italia con ADM y España con DGOJ

Fachada clásica de un palacio institucional italiano con bandera tricolor flameando al sol de la tarde

Cargando...

Apostar al calcio desde España implica dos jurisdicciones

La primera vez que un lector me escribió preguntando si podía seguir usando su cuenta de un operador italiano tras mudarse a Madrid, tardé veinte minutos en contestarle porque la pregunta, que parece sencilla, no lo es. El calcio se organiza bajo una jurisdicción. El apostador español está sujeto a otra. Y aunque hoy los catálogos de los operadores listan la Serie A como una competición más entre docenas, detrás de cada cuota hay dos aparatos regulatorios que no coinciden ni en el perímetro, ni en la fiscalidad, ni en la estructura de licencias.

Italia acaba de pasar por una reforma profunda de su sistema de concesiones. Desde noviembre de 2025, el mercado italiano se consolidó en 46 operadores autorizados con 52 licencias, con tributación del 24,5% sobre el GGR y requisitos patrimoniales y tecnológicos muy superiores a los anteriores. España, en paralelo, opera bajo la Dirección General de Ordenación del Juego con un sistema de licencias generales y singulares, reservadas a apuestas a cuota fija. En el tercer trimestre de 2025, 77 operadores contaban con licencia general DGOJ, 64 con al menos una licencia singular activa y 44 específicamente en apuestas.

Lo que sigue es la forma en que yo explico estos dos marcos cuando me toca hacerlo en formación o en artículos de análisis. No vas a encontrar aquí la redacción literal de ningún decreto, sino las consecuencias prácticas para quien apuesta a la Serie A desde territorio español: qué operadores puedes usar, cómo tributas lo que ganes, qué protecciones tienes y cuál es el rumbo que han tomado ambos reguladores en los últimos dos años.

ADM: la agencia que gobierna el juego italiano

«Se llama ADM, pero todo el mundo la sigue llamando AAMS». Me lo dijo un colega italiano cuando llevaba seis meses cubriendo el mercado transalpino y todavía me costaba seguir las comunicaciones oficiales. La institución cambió de nombre hace años, pero el tejido humano y empresarial sigue anclado en la forma anterior. Entender ADM es entender una agencia que concentra competencias que en España están repartidas entre varias instituciones.

La Agenzia delle Dogane e dei Monopoli es el brazo del Estado italiano para el control del juego público, el tabaco y las aduanas. La parte que nos interesa aquí es el juego: licencias, inspección, recaudación, tecnología, sanciones y coordinación antifraude. Todo el gioco pubblico italiano, desde el Lotto hasta las scommesse sportive online, pasa por su arquitectura. Las cifras ayudan a dimensionar la magnitud: en 2024 el volumen total declarado del gioco pubblico italiano fue de 157,45 miliardi de euros, con un incremento del 4,38% respecto a 2023, y la «spesa» neta, que es la diferencia entre recaudación y premios, cerró en 21,577 miliardi.

Dentro de ese universo, las apuestas a cuota fija registraron una recaudación de 25,6 miliardi en 2023, con un crecimiento del 14,18% interanual. Ese es el segmento donde viven las apuestas sobre calcio y donde se concentra la mayor parte del catálogo que un apostador español ve cuando abre la app de cualquier operador que tenga licencia ADM.

La ADM no se limita a conceder una licencia y desaparecer. Inspecciona sistemas tecnológicos, supervisa los flujos de apuestas en busca de patrones anómalos, coordina con el sistema judicial en casos de match-fixing y marca las reglas de publicidad y patrocinio. Esa última dimensión ha sido decisiva para el calcio en los últimos siete años, porque una ley específica, el Decreto Dignità, modificó completamente cómo los clubes italianos se relacionaban con los operadores de apuestas. Vuelvo sobre ese decreto en una sección propia.

Si tuviera que resumir el carácter institucional de ADM en una frase, diría esto: es una agencia hiperpresente, con una lógica fiscal muy pronunciada y con recursos tecnológicos superiores a los que se estilan en muchos reguladores europeos comparables. Esa fuerza explica que la reforma de 2025 haya podido ejecutarse a la velocidad a la que se ejecutó.

La reforma del 13 de noviembre de 2025: 46 operadores supervivientes

«Nos tocó reescribir la hoja de cálculo entera». Así resumía un analista de producto italiano la mañana del 13 de noviembre de 2025, cuando entró en vigor la nueva arquitectura de concesiones de ADM. Esa fecha es la que los profesionales del sector en Italia usan como bisagra: antes del 13 de noviembre y después del 13 de noviembre. La reforma no añadió una capa sobre lo existente, sino que sustituyó el sistema de concesiones con uno completamente nuevo.

Tres cambios principales. El primero, la consolidación numérica. El mercado italiano se quedó con 46 operadores autorizados y 52 licencias en total, frente a la fragmentación previa de decenas de titulares con concesiones heredadas de rondas distintas. El segundo, la extensión temporal: las nuevas concesiones son novenales, nueve años de vigencia, lo que cambia el horizonte de inversión de los operadores y alinea el calcio italiano con marcos europeos de mayor estabilidad. El tercero, los requisitos de entrada. La Fase 2 de concesiones ADM introdujo tributación del 24,5% sobre el GGR de apuestas deportivas, junto con requisitos patrimoniales y tecnológicos significativamente superiores a los anteriores.

Ese paquete tiene un efecto inmediato sobre el apostador. Con menos operadores y con exigencias más altas, la probabilidad de que un catálogo sea completo y una plataforma sea sólida aumenta. No significa que todos los 46 supervivientes sean intercambiables, pero sí que el umbral mínimo de seriedad se ha elevado. La contrapartida: menos competencia en el corto plazo y, potencialmente, márgenes algo más altos para la casa en determinados mercados.

La reforma incluyó un elemento que casi ningún competidor español ha cubierto: la obligación declarativa sobre el uso de inteligencia artificial en el pricing. Desde noviembre de 2025, los operadores italianos deben declarar el uso de inteligencia artificial cuando influya en el pricing de apuestas. No es una prohibición, es transparencia. Pero es la primera vez que un regulador europeo del juego lo regula específicamente, y sienta precedente. Cuando un operador ajusta tu cuota en vivo con un modelo predictivo, ahora tiene que decirlo. Ese gesto abre un camino regulatorio que probablemente la DGOJ española estudie en los próximos años.

Una pregunta práctica que recibo a menudo: ¿cambia la experiencia del usuario español tras la reforma? Directamente, no. Un apostador que reside en España y juega con operador con licencia DGOJ no se entera de nada. Indirectamente, sí: los operadores con presencia en ambos mercados suelen replicar buenas prácticas tecnológicas y de catálogo entre países. La consolidación italiana está filtrando producto de mayor calidad a España por vasos comunicantes, especialmente en profundidad del palinsesto y en herramientas de juego responsable.

Decreto Dignità: cómo el veto publicitario cambió el sistema

Año 2018. Un gobierno italiano aprueba una ley que, entre muchas otras cosas, prohíbe toda forma de publicidad, directa e indirecta, de los operadores de apuestas. Se llamó Decreto Dignità y afectó de lleno al calcio. Las camisetas de la Serie A perdieron una de sus principales fuentes de ingresos casi de un día para otro, y el sector aprendió lo que significa un cambio regulatorio ejecutado sin periodos largos de transición.

Las cifras cuantifican el golpe. Antes del Decreto Dignità, 15 de 20 clubes de Serie A mantenían acuerdos comerciales activos con operadores de apuestas. Entre 2019 y 2025, la Serie A perdió aproximadamente 600 millones de euros en ingresos potenciales por patrocinios de esos mismos operadores como consecuencia directa de esa ley. Para poner esa cifra en contexto, es una suma superior a la facturación anual conjunta de los dos o tres clubes más pequeños de la liga.

La pregunta que siempre surge es si el Decreto Dignità consiguió lo que buscaba. El objetivo declarado era reducir la exposición publicitaria al juego, especialmente entre menores. El efecto colateral fue la migración del gasto publicitario a canales menos regulados, la aparición de figuras intermedias y la creatividad de los operadores para sortear la norma. Un análisis editorial reciente del sector en España lo formula de forma directa: las restricciones en redes sociales son especialmente interesantes porque es donde más creativos se han vuelto los operadores para sortear la norma. Esa observación, aplicada al contexto italiano, explica por qué la discusión pública sigue abierta casi siete años después.

Dentro del ecosistema europeo, el 15% de los clubes de las 20 principales ligas europeas tenían en la temporada 2024-2025 un operador de apuestas como patrocinador principal de camiseta. En Italia ese porcentaje es cero a nivel de patrocinador principal, y el contraste con Premier League o con LaLiga es una parte importante de la conversación sobre competitividad económica del calcio.

Para el apostador, el Decreto Dignità tiene una consecuencia indirecta que conviene mencionar. Al reducir la visibilidad pública de los operadores, la búsqueda de información se desplaza a otros canales: guías, foros, contenidos editoriales. Eso explica en parte por qué un usuario italiano, o un usuario español con interés en la Serie A, termina leyendo análisis independientes antes que anuncios televisivos. El ecosistema informativo italiano sobre calcio y apuestas es probablemente el más maduro de Europa, precisamente porque la vía publicitaria está cerrada.

DGOJ: la ventanilla única del juego online en España

La Dirección General de Ordenación del Juego es el homólogo español de ADM, pero con un perímetro más acotado. Se ocupa específicamente del juego online con ámbito estatal, mientras que el juego presencial queda en manos de las comunidades autónomas. Esa división administrativa tiene consecuencias prácticas para el apostador: todos los operadores online de apuestas deportivas que publicitan la Serie A en España operan bajo licencia DGOJ, con independencia del territorio autonómico donde resida el usuario.

Las cifras muestran un mercado maduro. El segmento de apuestas deportivas online en España generó 698,13 millones de euros de GGR en 2024, representando el 41,05% del mercado de juego online total. Los depósitos totales en operadores online españoles alcanzaron 4.322,46 millones de euros en 2024, con un incremento del 21,47% interanual. Y el volumen de jugadores activos es significativo: en 2025, España registró 2.157.514 jugadores activos online, un 8,33% más que el año anterior.

El sistema de licencias DGOJ se articula en dos niveles. La licencia general autoriza a operar en un tipo amplio de juego online, y la licencia singular permite ofertar productos específicos. En el tercer trimestre de 2025, operaban 77 operadores con licencia general DGOJ, 64 con al menos una licencia singular activa y 44 específicamente en apuestas. Ese número contrasta con los 46 de Italia tras la reforma, y explica por qué el mercado español todavía está en una fase distinta del ciclo regulatorio: mayor competencia, menos consolidación, y marcos de supervisión que se van endureciendo gradualmente.

La DGOJ publica informes trimestrales con granularidad alta, algo que el apostador atento aprovecha. El crecimiento es sostenido: las apuestas deportivas convencionales españolas crecieron un 25,82% interanual en 2025, y las apuestas en directo ganaron peso estructural con un alza del 32,82% respecto al trimestre anterior en el tercer trimestre de 2025. Esos datos, que están en acceso público, son la mejor brújula para entender qué le importa a tu operador en términos de inversión de producto: casi siempre, lo mismo que al agregado del sector.

El fútbol extranjero tiene un peso específico notable en España. En el segundo trimestre de 2026, el fútbol representó el 72% del volumen total de apuestas deportivas en España, con LaLiga como competición principal y presencia fuerte de competiciones extranjeras como la Serie A. Esa cifra es la prueba empírica de que el apostador español no se limita al producto local, y de que la Serie A es parte estable de su dieta informativa y de juego.

Tributación de ganancias: lo que Hacienda espera de ti

Esta es probablemente la sección que más consultas me genera, y también la que más confusiones arrastra. En España, las ganancias netas de apuestas deportivas tributan en el IRPF como «ganancias patrimoniales no derivadas de transmisión», y se integran en la base imponible general, no en la del ahorro. Esto es importante: no se gravan al tipo fijo del 19% o 21% como los rendimientos de capital mobiliario, sino al tipo marginal que te corresponda según tu base general, que puede llegar al 47% o más en tramos altos.

El concepto de «ganancia neta» es la otra pieza clave. No tributas por cada apuesta ganada, sino por el saldo anual: lo que ganaste menos lo que perdiste a lo largo del año fiscal. Si ganaste 3.000 euros en enero y perdiste 2.500 en julio, tu ganancia neta tributable es de 500 euros. Si las pérdidas anuales superan a las ganancias, no tributas nada por apuestas ese año, pero tampoco puedes compensar ese saldo negativo con otras rentas.

Los operadores con licencia DGOJ informan automáticamente a la Agencia Tributaria española sobre los movimientos que tu cuenta registra a partir de ciertos umbrales. En la práctica, esto significa que cualquier retirada relevante queda registrada. Mi recomendación es llevar un registro personal básico: fecha, operador, evento, stake, cuota y resultado. No necesitas software especializado, basta una hoja de cálculo que te permita calcular el saldo anual en diez minutos.

Un punto que confunde a mucha gente: los bonos de bienvenida y las freebets tienen su propio tratamiento, y la AEAT los considera rendimiento del trabajo en algunos supuestos y ganancia patrimonial en otros, dependiendo de cómo se estructuren. La casa suele incluirlos en los certificados anuales que emite, y ese certificado es tu salvoconducto. Pedirlo al operador es un derecho que tienes, y es tu documento principal para declarar correctamente.

Si apuestas con operador con licencia italiana desde España, el tratamiento fiscal es el mismo: tus ganancias tributan en España porque eres residente fiscal aquí, con independencia de dónde esté domiciliado el operador. Lo complicado en ese escenario es que el operador extranjero no reporta a la AEAT, con lo cual tu trazabilidad fiscal recae enteramente sobre ti. Ese es uno de los motivos por los que desaconsejo, desde un criterio puramente práctico, jugar con operadores sin licencia DGOJ residiendo en España.

Diferencias prácticas para el apostador que cruza fronteras

Un apostador que vive seis meses en Italia y seis meses en España, cosa más común de lo que parece entre consultores, deportistas y estudiantes, se encuentra con una pregunta concreta: ¿qué operadores puedo usar según dónde esté? La respuesta, muy resumida, es que la residencia fiscal determina el marco aplicable, pero la geolocalización del operador determina qué puedes abrir en la app.

Los operadores con licencia DGOJ bloquean el acceso desde IPs italianas, y viceversa. Eso responde a la obligación legal de operar solo en el mercado donde están licenciados. Un apostador que viaja puede encontrarse con que su cuenta española no le deja apostar desde Roma, y con que una cuenta italiana le deja depositar pero no retirar cuando está en Madrid. No son fallos técnicos: son mecanismos regulatorios.

Las proyecciones para España apuntan a un mercado que podría alcanzar 34.000 millones de euros en 2033, con una CAGR estimada superior al 8%. Ese crecimiento sostenido indica que el tejido regulatorio español se va a seguir desarrollando, probablemente con nuevas restricciones publicitarias, mayor granularidad en la supervisión del juego problemático y ajustes fiscales. Quien apuesta al calcio en España debería acostumbrarse a leer los informes trimestrales de DGOJ como parte de su rutina, igual que quien invierte en bolsa lee los comunicados de la CNMV.

La tabla mental que uso cuando me preguntan por las diferencias tiene tres columnas: estructura de licencia, fiscalidad y protección al jugador. Italia tiene licencias concesionales novenales, tributación sobre GGR al 24,5% y herramientas de autoexclusión coordinadas por ADM. España tiene licencias generales y singulares, tributación personal en IRPF sobre saldo neto anual y un registro general de autoexclusión coordinado por DGOJ. Funcionalmente, el apostador experimenta las tres columnas de forma muy distinta, y no es intercambiable jugar bajo un marco o bajo el otro. La lectura fiscal y la estructura de licencias se reflejan, de forma indirecta pero muy tangible, en el payout final que recibe cada apostador al aceptar una cuota.

Autoexclusión y herramientas regulatorias comunes

Tanto ADM como DGOJ han convergido, con enfoques distintos, en una serie de herramientas de protección al apostador que hoy son obligatorias para cualquier operador licenciado. La autoexclusión es la más conocida, pero no la única. También están los límites de depósito, los límites de apuesta, las pausas temporales y los test de autoevaluación del juego problemático.

En España, el Registro General de Interdicciones de Acceso al Juego, conocido como RGIAJ, centraliza la autoexclusión. Una vez te inscribes, tu documento de identidad queda bloqueado para todos los operadores con licencia DGOJ de forma simultánea. Es una medida contundente, reversible pero con plazos mínimos, y existe precisamente para dar al jugador una barrera externa cuando la interna falla.

En Italia, el Registro Unico degli Autoesclusi funciona de forma análoga pero con implementación distinta. Un apostador que se inscribe queda bloqueado para todo el circuito autorizado por ADM, lo que hoy significa los 46 operadores resultantes de la reforma de 2025. La inscripción es gratuita y se gestiona a través del portal oficial de ADM o directamente con cualquier operador autorizado.

Los límites de depósito, menos visibles pero igual de importantes, permiten al apostador fijar un techo diario, semanal o mensual a lo que puede ingresar en su cuenta. Todos los operadores regulados están obligados a ofrecer esta herramienta de forma visible. Mi recomendación, que se repite en cualquier literatura seria sobre juego responsable, es configurar ese límite el mismo día en que abres la cuenta y no cuando empieces a tener problemas. A esas alturas, es tarde.

Si quieres profundizar en el procedimiento concreto de la licencia DGOJ y en cómo la ventanilla única del regulador español estructura los permisos a los operadores que ofrecen calcio desde nuestro territorio, lo desarrollo en la guía específica sobre licencias DGOJ aplicadas a las apuestas.

Preguntas frecuentes sobre regulación

He reunido las preguntas que más se repiten entre lectores españoles que consumen calcio y quieren entender el terreno legal antes de apostar. Son respuestas orientativas que no sustituyen un análisis personalizado en casos complejos, pero cubren el 90% de las dudas prácticas.

¿Puedo usar una cuenta con licencia ADM italiana desde España?

Legalmente, el operador italiano no está autorizado a aceptar apuestas de residentes fiscales españoles, y la mayoría bloquea el acceso desde IPs españolas. Desde la perspectiva del apostador, usar una cuenta italiana residiendo en España te deja fuera de las protecciones de DGOJ, complica la fiscalidad y puede impedirte retirar fondos si el operador detecta la residencia real. No es una buena idea práctica, aunque no constituya un delito para el usuario final.

¿Qué cambió con las concesiones novenales de ADM en noviembre de 2025?

La reforma sustituyó el sistema anterior de concesiones por uno nuevo con 46 operadores autorizados y 52 licencias, con duración de nueve años y requisitos patrimoniales y tecnológicos muy superiores. Se introdujo tributación del 24,5% sobre el GGR, obligación declarativa sobre uso de inteligencia artificial en el pricing y marcos más estrictos de supervisión. Para el apostador, el efecto visible es menos operadores pero, en media, más sólidos.

¿La DGOJ reconoce las licencias ADM o viceversa?

No. Son dos jurisdicciones independientes. Una licencia ADM permite operar en Italia. Una licencia DGOJ permite operar en España. Aunque el mismo grupo empresarial puede tener ambas licencias y ofertar producto similar en los dos países, cada filial opera bajo su propio marco. No existe un pasaporte europeo de licencia de juego online equivalente al que tienen, por ejemplo, los servicios financieros.

¿Cómo afecta el Decreto Dignità al patrocinio de los clubes de Serie A?

El Decreto Dignità, en vigor desde 2018, prohíbe la publicidad directa e indirecta de operadores de apuestas en Italia. Entre 2019 y 2025, la Serie A perdió aproximadamente 600 millones de euros en ingresos potenciales por patrocinios de operadores de apuestas como consecuencia de esta ley. Eso explica por qué ningún club italiano lleva un operador en la camiseta, a diferencia de Premier League o LaLiga, y reconfigura toda la estructura de patrocinios del calcio.